domingo, 6 de noviembre de 2016

Lobos y hambre.

Espalda.
Torso.
Línea de la vida.
Aire. Poco.
Mucho calor.
Y sensación de empuje,
de irse.
De soltarse el pelo,
hacia arriba,
llegando al límite
entre tus hombros
y el "para.
En el cuello
no".
Movimiento pendular,
descendente.
Ver perderse tu pelo
entre mis escombros.
Evadirme.
Olvidarme de qué.
Si a tu lado el recuerdo escasea.
Si necesito revivirte
una y otra vez,
no me llega.
Echar la cabeza hacia atrás
como invitando a la banda sonora
a empezar.

Tócala otra vez, Sam.

Tocarte
y comprobar que eres real.
Que me toques,
me roces,
me invadas con tu esencia
y no me dejes marchar.
Ser verbo contigo.
Ser piel.
Ser.
Ascender por tu pecho
subir las carreteras de tus clavículas
y pararme cuando sientas todas tus piezas
encajando.
Que si hay canción de por medio,
que no sea otra que la de tus jadeos,
que la del sonido de la piel peleándose
por ver quién puede más.
Bajarte de las nubes,
despertarte en el oasis.
Susurrarte al oído
y que sonrías
como sonríen los lobos:
sediento de mí
y de mis besos.
De comernos la boca,
devorarnos,
arrancarnos la ropa
a zarpazos.
Y decidas enterrarte
entre mis piernas
cuando no puedas aguantar
porque llevas diez minutos
sin probarme.
Sin lamerme todos y cada uno de los huesos.
Hambriento,
muy hambriento.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Loreto Sesma.

¡Hola, chicos! Siento no haber dejado ninguna entrada acerca de la poesía durante la semana pasada. 

Pero bueno, esta semana la dedicaremos a hablar de uno de los nombres más sonados de la poesía contemporánea y más actual: Loreto Sesma. 

Sin duda, es uno de los autores que más me ha influenciado a la hora de empezar también a escribir y componer poemas.
Basándose en la sencillez y en ser directa y, por supuestísimo, embellecer lo sencillo con el don que tiene para utilizar las palabras, ha logrado hacerse un hueco en el mundo de la literatura hispanoamericana (conquistando también América Latina).

La he considerado siempre un auténtico modelo del boom que está experimentando la poesía en el día de hoy y, sin rastro aparente de vacilación, una de las pioneras.

Está en camino de la publicación de su tercer libro -cuyo título anunció hace pocos días-, Poesía revólver, y hasta ahora podemos encontrar en las librerías Naufragio en la 338 y 317 kilómetros y dos salidas de emergencia. Así, con ánimo de esta magnífica noticia, me gustaría hacer un repaso de sus inicios y sus mejores versos dentro de las joyas que crea en el papel.


Hace días que te veo por la calle,
andando con esa manera tuya de querer conquistar el asfalto,
gastando suela al andar,
y gritando por dentro,
venga, muro de acero,
enséñanos como tú también puedes llorar.
           (...)
sonreiré con esa sonrisa de hoyuelo izquierdo que tanto me decías que te gustaba,
lloraré tanto que ya no me podrás pedir jamas que demuestre que es lo que siento,
y me pondré esos pantalones que decías que me hacía un buen culo,
me soltaré el pelo,
me pintaré los labios,
y saldré a besar el viento,
           (...)
Ay valiente soldadito de plomo,
nunca debiste poner a ondear la bandera de piratas en tu barco de papel,
porque estabas anclado a la boca de una loca, desastre y corazón roto,
y esa loca era yo,
y esa boca era la mía.

Me han dicho que tengo que olvidarte, pero, seamos realistas y pongamos los pies en el suelo (de tu cuarto).
           (...)
Me ofrecías cielo y estrellas en polvo que respirar y estrellabas versos y besos como si nada mientras yo no podía dejar tu cuerpo de palpar y entre sonrisas hiladas en papel fino te decía;
"qué hace un chico como tú en un sitio como este"
y tú te reías y susurrabas;
"qué hace alguien como tú entre unas piernas como estas".
            (...)
Fue el día que escribí esto, un texto absurdo y sin sentido, porque el sentido a todo se lo dabas tú.
Lo siento por recurrir a tu salvavidas, pero quería hacerte musa de verso por una vez, quería decirte que te echo de menos, te dejo el mundo a tus pies, qué hasta él se muere por ver lo que escondes debajo de esos pantalones.
...
A los de corazones rotos, 
qué cómo se vive así,
 que a mí esto me duele,
¿Y dice Sabina que tardó en olvidarla 500 noches?
Pues a mí,
poeta,
apúntame 501.


Os recomiendo que estas dos las escuchéis, en cuanto tenga un rato, actualizaré esto haciendo una selección de los mejores versos; pero es mucho más difícil al no tener ningún texto delante.


Por último, quería terminar con una breve frase de Loreto Sesma, que es una de mis favoritas:

Cuántas veces me habré desnudado para que me vieses tiritar de frío y saliera de ti, inesperada, la imparable sensación de querer abrazarme hasta quedarme dormida.

domingo, 30 de octubre de 2016

Lo que necesites.

Sea cual sea el precipicio del que huyas,
no te preocupes,
lo salto contigo.

Si necesitas silencio,
me ausentaré contigo.

Para tu risa
basta una mirada.
Para la mía
basta tu presencia.

Si necesitas palabras,
las inventaré.
Crearé las que necesites
para que puedas oír siempre
lo mucho que yo te necesito a ti.

Para mi tortura,
tu enfado;
tu risa lejana,
tu llanto.

Si necesitas no ser,
estaré contigo.

Para mi sonrisa,
solo necesito
una realidad que no se aleje cada vez que sonrías].
No más verdad
que apoyarme en tu pecho
cada vez que la noche me ciegue.

Cuando las estrellas no sean luz
sino olvido
y cada paso, el retroceso de las teclas.
Al frustrarme
por no poder expresar en un poema
lo grande que me haces
mientras entre tus brazos me siento pequeña.

Si necesitas estar,
seré contigo.

Que yo necesito quedarme
adormecida en tu abrazo
cuando nada me calme.

Y no amaine más el viento
dentro de mi mente.
Y la tormenta que lleve
dentro
no pare
y la lluvia no cese.

Que solo con tus manos
me refugias de los males.

Si necesitas un beso
estaré ahí
siempre
para callarte.

viernes, 28 de octubre de 2016

Imaginé.


¡Hola otra vez! He vuelto con otro vídeo que, esta vez, me he currado un poquito más -voy descubriendo cosas que puedo hacer y añadir y las voy aplicando, como podéis comprobar-. En esta ocasión, también se trata de un audio de un poema que, hasta ahora, no había nunca subido ni nada parecido.

Se titula Imaginé. Lo compuse hace unas pocas semanas y me gustó tanto que no dudé ni un segundo en que tenía que compartirlo. Es muy especial para mí y está cargado de significado. Después de todo, alguien me dijo una vez que escribo poesía como si la vomitase; es decir, la uso porque la necesito para sacar todo lo que llevo dentro. Es como si todo lo que callase, encontrase forma de salir al ser escrito.

Me gusta explorar e investigar y por supuestísimo que estoy abierta a ideas y a aprender más sobre cómo narrar y musicalizar la poesía. Así que, ya sabéis, si tenéis alguna sugerencia, no dudéis un segundo en dejar constancia de ello en los comentarios.

Me encantaría que el vídeo tuviese la acogida que tuvo el anterior y, ya sabéis, si me lo pedís o veo que os gusta, subiré la transcripción del texto más adelante (entiendo que pueda ocasionar un problema el asimilar un poema escuchándolo en lugar de teniéndolo delante).

Sin más preámbulos, os dejo con el vídeo, ¡disfrutadlo!

Un abrazo.

miércoles, 19 de octubre de 2016

Nueva sección.

¡Hola otra vez! Quería contaros que últimamente estoy leyendo mucha poesía (y lo que no es poesía también tiene un huequecillo en mi tiempo de vez en cuando) y por ello, quería dedicar una sección -que intentaré llevar semanalmente, lo prometo- a un poeta o escritor distinto; parafraseando las frases, versos, etc. que más me gustan en la poca experiencia literaria que tengo de ellos.

Iré subiendo estas entradas a la página principal y, además las recopilaré en una sección nueva llamada Poesía semanal (la podéis encontrar haciendo click aquí o en la barra de páginas del blog).

Para comenzar quería dedicar la sección semanal a uno de mis autores favoritos: Pablo Neruda.

Descubrí su maravilloso Poema 20 durante una emisión de una serie española. Este poema ha sido una gran inspiración para mí desde entonces; me fascina cómo encadena las palabras hasta lograr versos perfectos, parece que mientras lo lees, eres tú el poeta, quien compone y escribe cada letra.
Hasta hace unas semanas no me animé a leer una obra completa suya, y la verdad es que la recomiendo al cien por cien: 20 poemas de amor y una canción desesperada.


Me gustaría que echaseis un vistazo a esta selección que he hecho y os pueda servir, para quienes no lo conocen, para descubrir a uno de los poetas más delicados que he leído jamás.

Disfrutadlo.

Pablo Neruda
POEMA 20
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".
                  (...)
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla. 
La noche está estrellada y ella no está conmigo. 
                  (...)
Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque este sea el último dolor que ella me causa
y estos sean los últimos versos que yo le escribo.

POEMA 12
Para mi corazón basta mi pecho,
para tu libertad bastan mis alas.

POEMA 5
Para que tú me oigas
mis palabras
se adelgazan a veces
como las huellas de las gaviotas en las playas.
                  (...)
Y las miro lejanas mis palabras
más que mías son tuyas.
                  (...)
Antes que tú poblaron la soledad que ocupas,
y están acostumbradas más que tú a mi tristeza.

Ahora quiero que digan lo que quiero decirte
para que tú las oigas como quiero que me oigas.