sábado, 17 de octubre de 2015

Dedicado a los días que perdí entre tus brazos.

Recuerdo una tarde de agosto, finales. 
Llovía pero no importaba, nos teníamos cerca. 
Me abrazabas, y yo me dejaba abrazar, 
recuerdo que sentí cómo todas mis piezas rotas se volvían a juntar. 
Recuerdo aquella tarde de agosto cómo mi recuerdo más valioso, 
después de ti, claro. 
Recuerdo la lluvia y el brillo de tus pupilas confundiéndose,
Recuerdo que me sentí querida, 
durante segundos, 
me sentí tuya, y a la vez tan mía...
Corrimos, corrimos buscando resguardo, 
tu tal vez no sabías, y sigues sin saber, 
que el único lugar a dónde no llegan mis tormentas son tus brazos, 
y que ahora sin ti la lluvia me está calando. 
Recuerdo agosto, 
agosto contigo, a veces sin ti. 
Recuerdo tu calor cómo lo único que me hizo feliz, 
horas pensándote, 
canciones con tu nombre implícito que ahora me rompen cada vez más. 
Recuerdo que me cogiste en brazos, 
que te anclaste en mis ojos y dejé de respirar. 
Recuerdo que olía a tormenta, que tu cuello olía a mi saliva, 
que entrelazamos nuestros dedos, 
que no dejaba de llover ahí fuera. 
Recuerdo que en esos momentos no me imaginaría lo que llegarías a ser, 
que me jure a mi misma que te irías cómo llegaste. 
Y ahora, 
tengo todos los recuerdos en fila, frente a mí,
haciéndome saber que todo se desvanece, 
que hasta los mejores momentos son pérdidas de tiempo. 
Que nunca volverás a abrazarme, y siento un precipicio en el pecho, 
me siento caer, tengo miedo a que vuelva agosto y no estés, 
tengo miedo que vuelva a llover y no haya resguardo, 
porqué estás demasiado lejos. 
He dejado de sonreír cuándo me dicen tu nombre, 
he dejado de mirarme al espejo y verte en el brillo de mis ojos. 
He dejado de querer sin saberlo para saber que tu no lo haces, 
He dejado de temer decaer porqué no hay nada por debajo de esta mierda. 
He dejado de escribir con las yemas de mis dedos en tu costado, 
porqué todas las palabras se me ahogan, 
han perdido sentido porqué tu se lo dabas. 
Y ahora que no estás...ya nada lo tiene. 



domingo, 11 de octubre de 2015

Guárdame una hora.

Me dices te quiero bajito por miedo a que te roben las palabras,
para que no se celen de mis ojos por mirarlos tanto,
y lo susurras porque sabes que me gusta tanto que casi no puedo resistir lo que me gusta,
para que casi ni siquiera te escuche decirlo,
para que con tu olor se disipen los suspiros,
para que no pueda saber lo que significa,
porque no quieres que me olvide de que estés tan cerca,
porque no quieres dejar las huellas en el tiempo,
ni encontrar tu dirección.
Por eso me dices te quiero bajito,
para recordarme que sigues ahí,
a mi lado,
y tan real,
y tan despacio,
para encontrarte,
y poder marcar el suelo con tus pisadas,
para que piense que estás más lejos,
para que sea el diccionario de tus gestos,
y que tu olor y los suspiros se condensen,
para que puedas gritarlo y que te escuche,
porque sé que te gusta que me guste tanto,
para que mis ojos se celen de mis labios...
Por eso me dices te quiero bajito:
por miedo a que te arranque las palabras
y no te las devuelva
al admitir que yo también lo hago.

sábado, 10 de octubre de 2015

Desenlace




Podría quedarme dormida en tus etéreas pupilas, 
con la nana de tu meliflua voz, 
Podría quedarme a dormir en tu inefable risa, 
o escribir los versos más bonitos sobre tu luminescente sonrisa. 
Podría agarrarme de tu mano y jurarle al mundo que el resto me es indiferente, 
podría.
Podría matarme por el inmarcesible dolor de la distancia, 
y caer en el olvido de tus ojos para luego soñarlos. 
Podría despertarme y creer que estarás a mi lado, 
o dormirme pensando que tu me piensas. 
Podría volver a perderme en tu boca, 
en la soledad de tu compañía. 
En los silencios cuándo hablas, 
en tus dudas y mis respuestas. 
Podríamos pararnos el uno frente al otro y dejar de girar por un segundo, 
parar el mundo para sonreír juntos. 
Podríamos encontrarnos en sueños y despertar entre lágrimas. 
Podría, porqué te echo de menos, jurar que tu vacío me llena, 
de todo aquello de lo que nunca quise estar llena. 
Podría morir mirando el arrebol de tus mejillas, 
o caminar sonámbula por encima de tu pelo. 
Resultado de imagen de tumblr manos

martes, 6 de octubre de 2015

Fuimos metáforas

Búscame en el cementerio,
dónde enterré todos mis recuerdos,
que si la vida sin ti es esto,
hubiera preferido nacer muerto.
Búscame dónde buscarías una razón,
y no encontrarás más que cenizas,
del cigarro de los besos nunca dados
que me diste.
Búscame con miedo y cautela,
sin tener la certeza
de si me encontrarás rota
o en mil pedazos.
Búscame entre hueso y carne,
y entre el vacío que dejó tu adiós,
entre lágrimas y medias noches,
o noches enteras.
Búscame en la diana y en la flecha,
en las líneas de tu mano,
en las que llegué a perder
las yemas de mis dedos.
Búscame también en tus ojos,
en la negrura de su sinfin
dónde ahogué todos mis demonios,
pero aprendieron a nadar.
Búscame en los versos,
en los besos,
en los vasos de café,
en cada una mis metáforas.



lunes, 5 de octubre de 2015

Reiteración onírica de su recuerdo.

Ahora.
Ahora me quedo mirando las paredes, buscando que aparezca de nuevo entre las sombras. Ahora que por fin nos hemos encontrado en sueños. Ahora que por fin su rostro se dibuja cuando cierro los ojos. Ahora que el nunca jamás está más lejos y que la línea del horizonte se dibuja en la palma de su mano. 
Ahora que cuando tengo sueño pienso en dormir sin preocuparme de lo que pueda imaginar. Ahora que sé que los gritos en mis lagrimales me van a dejar llorar. Ahora que las gotas en los cristales significan algo más que eso... que gotas de lluvia. Ahora que el viento que se pasea por mi piel solamente es viento y no un recuerdo.
Ahora que cuando respiro fuerte huele a él, ahora que cuando respiro fuerte y hondo lo siento. Y siento sus manos, su rostro, su hombro y su pelo.
Ahora que las ganas que tengo de arrancarle la sonrisa a besos son mi brújula imantada y mi rosa de los vientos.
Ahora que el incendio se propaga en las cenizas muertas de mi ser y mi alma se ahoga en humo...
Ahora... ahora siento que me han vuelto las ganas de comerme el mundo.