lunes, 29 de diciembre de 2014

Sinsentido infantil

Miré con recelo los juguetes en mi estantería. El sol entraba por la ventana, el frío aire del invierno penetraba súbitamente en la estancia.
Una brisa gélida recorrió mi cuerpo.
Supe que no era el viento mas, algo en mí, no me permitió reconocerlo.
La melodía de la radio encendida aletargaba mis párpados, al son del arrullar del río, del chisporroteo de la chimenea.
Me eché sobre la cama, mirando al techo.
Recordaba aquel lugar. Siempre que tenía dudas acudía allí, la pintura blanca de aquella habitación siempre me ayudaba a encontrar mi paz.

Me quedé dormida y tuve un sueño. Soñaba que estaba soñando que vivía en un sueño. Y ahí estaba mi infancia guardada en secreto. Y allí guardaba la llave para abrir mi deseo.

Desperté confundida, con miles de ojos a mi alrededor. Eché una ojeada a la habitación. Recuerdos y más recuerdos, del amor y el desamor. Una vida vivida en alegría, desánimo y pavor. Una felicidad que un día, sin previo aviso, sus puertas cerró.
Una lágrima despistada asomó a ver si podía salir al exterior.
Eché mis manos al rostro para alcanzar mi entendimiento.
Sabía que estaba llorando pero no sabía la razón, lloraba sin consentimiento.

Me acerqué a la estantería y alargué la mano. Al rozar aquellas fotografías enmarcadas en mi memoria, aquellos muñecos, juguetes, peluches; trozos de tela, plástico y madera para muchos, pude sentir un revoloteo de sensaciones en mi interior. Una jaula que se abría para dar paso a una sensación de fulgor.
Las lágrimas no cesaban pero, esta vez, no eran sino lágrimas de alegría.

Sí. Abandonaba a mi infancia a pasos agigantados. Pero mi pequeño corazón, por muy crueles decisiones que los dedos miserables que dan cuerda al reloj cometan, siempre tendrá ese destello de locura infantil, de desvergonzada alma, de llanto fácil, de fuerza sobrehumana, de superheroína y villana, de noches de abrazos y noches de estrellas. Ese brillo en la mirada al ver el sol, al ver una sonrisa.
Podré crecer pero siempre seré una niña.


domingo, 28 de diciembre de 2014

Fin de año

Cuenta atrás...

Solo quedan cuatro (?) días para que termine el año. El 2014 ha sido un año lleno de ilusiones, hazañas y lecturas trepidantes.
Pero se acaba, sí, parece demasiado corto porque no nos ha dado tiempo ha cumplir todos esos objetivos. Pero tranquilos, aún queda el 2015, para retomar esos proyectos viejos y esas ideas desechadas. Para leer y escribir lo que quisimos en el 2014.
Bueno, no me alargo más. En estos cuatro días de cuenta atrás subiré una entrada especial relacionada con el cambio de año, y, obviamente con la temática de este blog; la literatura.


           Libros del 2014 ;                                                                                  




  • El increíble viaje del faquir que se quedó                          
  • atrapado en un armario de Ikea.                              
  • Diez
  • La estrella de plata                                                          
  • Fangirl
  • El caso galenus                                                          
  • Sangre en la piscina
  • Esta noche dime que me quieres
  • Si me dices ven lo dejo todo
  • El juego de Ripper
  • Veronika decide morir
  • El Alquimista
  • Muchísimos más que no recuerdo...







Estoy obsesionada con un libro. Insanamente obsesionada. Hacía meses que llevaba deseando un clásico de Agatha Christie. Diez negritos. Lo pintan como una maravilla.
Pero, al abrir el paquete me encontré con una portada oscura y letras rosas que rezaban "Diez" busqué "negritos" pero ni rastro.
Le di la vuelta, leí la sipnosis, y sencillamente me quedé prendada de el. Es un "remake" de Diez negritos, y por lo que llevo leído me está encantando.








El 2014 no ha sido suficiente, no me han llegado 365 días para cumplir mis propósitos.
Solo dos de ellos.
Dos.
Deprimente.


Propósitos literarios del 2014                                                                 Propósitos literarios del 2015


Escribir una novela                                                                        Escribir una novela
Continuar y mejorar el blog                                                           Publicar una novela
Escribir más acerca de mis sentimientos                                       Ir a curso de escritura
Terminar el libro que tenía empezado                                           Publicar la primera novela "La luz
Publicar una novela                                                                       de una sonrisa"
Publicar una recopilación de relatos                                              200 seguidores
Escribir más poesía                                                                        Ganar concursos de relatos
                                                                                                        Presentarme al concurso de Jordi
                                                                                                        Sierra i Fabra y a la NanoWrimo



Mejores libros del 2014          

En este año he leído un montón de libros geniales, pero algunos tengo que destacarlos si o sí porque han sido aún mejores que geniales, y debéis leerlos porque son súper increíbles.

Este libro es perfecto. Te mantiene alerta e intrigada. Y es que no podría ser mejor, y no tengo ni una sola queja. Es increíble.


Me ha sorprendido. Y a pesar de ser un montón de páginas se lee rápido e incluso resulta ligero.











Tenéis que adorarlo. Lo tengo en un pedestal.
Es esperanzador, optimista y precioso.
Tiene miles de frases sentimentales.
Es lo más especial que he leído.







Y esto es todo por la entrada de hoy.
Mañana os espera algo mejor.






Quiero saber....contadme ¿qué libros habéis leído este año? ¿cuales de ellos cabe destacar? ¿habéis cumplido vuestros propósitos personales, o aún están sin tachar? ¿que esperáis del 2015?











viernes, 26 de diciembre de 2014

Nuestro olvido

Puedo escribir mil versos sobre la luna gris,
me quedo mirando a su hermosa figura,
colgante de la nada,
con un sedal de plata invisible.
Podría hacer rimar palabras para hacerte saber,
que eres la luna que calma mis noches,
que despeja la niebla,

miércoles, 24 de diciembre de 2014

II Para mi musa

"Segunda página. No me culpes por revivir viejas historias, por remover tus cenizas. Soy una egoísta, siempre lo he sido.
Los árboles están en flor, los cerezos dibujan rosados algodones en sus copas. Pero en el cielo, prendida, cabalgando sobre la punta de las montañas una ligera niebla.
Mi corazón está a su vez nublado, el aroma de las flores nacientes consigue hacer que casi pueda tocar aquellos antiguas tardes en tu regazo. Casi siento el aroma dulce de tu pelo, el tacto áspero de tus manos.
Las que se deslizaban por mi piel como si fuera un piano, creando melodías jamás escuchadas, de suspiros y "te quieros".
Y cuando hacía viento, me agarrabas de la cintura mientras una lluvia de pétalos arrancados caía sobre nosotros. Éramos los capitanes de nuestro propio Titanic, pero sin el estúpido Iceberg de por medio. Éramos dos fusionados en uno solo.
Éramos cuerdas de un violín dispuestas a expresar juntos lo más bello.
¿Y ahora? Nunca me enseñaste a sobrevivir sin tu abrazo, no puedo volar con una sola ala, a respirar con un solo pulmón, a vivir solo con la mitad de mi corazón.

Comparto mis ideas con el viento, cuento mis sentimientos a los pájaros. Y a este cuaderno, que no creo que merezca conocer nuestra historia.

Contigo aprendí a soñar con los ojos abiertos. Porque...Realidad. ¿Que la diferencia de los sueños? La realidad ocurre, los sueños también, tal vez en mundos diferentes, pero mundos al fin y al cabo.
Abro los ojos y no veo más que mentiras, realidades maquilladas, lienzos sobrepintados.
Pero me da igual. Sinceramente no me importa en absoluto lo decorada que pueda estar la verdad, voy a creer en ella, si, voy a vivir de fantasías. Porque las mentiras son, después de ti, lo más bonito que me han dicho en la vida.

Voy a dedicar mis días a soñarte, a escribirte, a extrañarte.

Siempre tuya, "
                     


lunes, 22 de diciembre de 2014

Gotas de carmín en mi memoria.

"En mis más temblorosas noches, en las que las trémulas gotas caen sin piedad, golpeando con fuerza los cristales. Esas gotas que me desvelan, que me impiden conciliar el sueño.
Comienzo a pensar en ti.
El sonido del reloj continua su camino.
Me pregunto, amor, cómo serán tus ojos iluminados por una vela. Cómo serán tus besos en un momento de soledad. Si serás o no un espejismo, fruto de los perros que remuerden las entrañas de mi conciencia.
Daba vueltas en la cama, buscando consuelo. Estiraba la mano procurando tu pelo. Encontré vacío, un suave susurro de deseo y un ligero olor que habías dejado con la madrugada.
Al alba te escribo, como si una nota para marcharme te dejara.
Te escribo solo para no derramar más lágrimas sobre la almohada, para decirte que tu ausencia es el peor castigo para el alma. Para recordar que el amor no es más que una pequeña pieza que provoca que mi corazón lata. Que te quiero tanto como veces un segundo pasa, que me contengo para no morirme cuando sonríes, para evitar soltarte.
He librado mil batallas para dejar de escuchar tu música. Esa de cuando me hablar. Pero un intenso y cálido fulgor en mis mejillas sonrosadas me delatan.
Si pudiera decirte una vez más que te amo, que te quiero, que por ti lo daría todo, dormiría en tu puerta esperando una respuesta.
Esperaría a que los atardeceres dejaran de tener ese aire encendido, o que dejaran de teñir los cielos para recordarte que me apago.
Sí, mi amor es como un día.
Que comienza iluminando tus pestañas, colándose entre tus párpados, sumiéndote en calor.
Atardece suavemente, dejándote respirar un tierno rato el olor del sol.
Mi noche te ilumina, te guiará con dolor por no poder verte.
Yo brillaré en tus ojos, seré tu luna y tus estrellas. Solamente si me dejas, iluminaré tus lágrimas. Daré belleza a tu tristeza, y acariciaré tu llanto.
Y cuando menos te lo esperes, susurraré en tu aliento que te amo.
Estaré en el viento, en las piedras con las que, en tu camino, tropiezas, en las estrellas y en la arena que, con sutileza, tocas.
En el mar infinito, en los océanos, mares y ríos. En la hierba que pisas y en el cielo que visitas.
Yo seré tu sonrisa más tierna, la sarcástica y tu risa. Seré el gesto de tus manos, seré la lluvia más fina.
Yo seré la vida que te pese y que, al mismo tiempo, te acaricia.
Tú solamente quiéreme."