lunes, 9 de enero de 2017

Perder el tiempo.

Dejar que se te caiga el tiempo del bolsillo,
que las horas se desdibujen del reloj,
que vuelen
como tú y yo.
Devorarlo hasta que se evapore el instante entre los dedos.
Y ya no queden días en el calendario
ni horas en el transcurso diario
de la afilada soga del deseo,
de la suave caricia de tus labios,
del ojalá eterno de tus besos.
Hoy quiero aprender a perder el tiempo.
A dejármelo en casa.
A no encontrarlo por ninguna parte.
A poner anuncios en las calles
firmándolos como amante del tiempo perdido,
si lo encuentran no me llamen.
He aprendido contigo que cada minuto que podríamos es un minuto avocado al suicidio.
Contigo siempre se puede.
Por eso he perdido el tiempo.
Y lo he hecho
porque ha merecido la pena
olvidarme
y dejar de saber
dónde está.
Ojalá perder siempre el tiempo
si se trata de ti;
contigo.

domingo, 8 de enero de 2017

Sinsentidos


Sinsentido mediocre,  
Falta de ambición 
Absoluta indiferencia.  
"Siento haber matado 
A todo en lo que creías". 
Cuerpos restregándose en camas,  
Cuerpos, solo cuerpos.  
Cuerpos rígidos,  
Manos frías acariciando,  
Manos cansadas de contar dinero, acariciando.  
Camas deshechas,  
Sábanas blancas se dibujan negras.  
Y yo no sé cómo conciliar el sueño, 
No sé cómo paliar la depresión 
Que carcome mi sueño.  
Mi pecho es un desierto,  
Y mis ojos sólo un despojo de los ojos en los que te mirabas.  
Créeme,  
Que ni en mil siglos entenderías este poema 
Que envuelve mi tristeza más profunda y cruda; 
¿acaso tu lloras mis lágrimas? 
La pena más grande que tuve,  
Y eres tú. 
Y en las calles sólo gente con prisa,  
Buscando céntimos en las aceras,  
Yo alterando mi trayecto 
Para toparme contigo.  
En el círculo vicioso 
En el que he caído.  
Te prometo 
Que si entrases en mi mente querrías salir corriendo,  
Porque hay más odio 
Que amor propio corriendo por mis venas.  
Incluso a veces más sangre fuera que dentro.  
Si mi tristeza es la alegoría de que te hayas ido;  
Siento hacerme daño en tu nombre.  

lunes, 19 de diciembre de 2016

Los días contigo.

Qué bien verte cada mañana estirarte,
alcanzar con la punta de los dedos
la luz que desprendes.

Qué bonito aprenderte
a base de caerte encima,
de repetirme al escribir tu nombre tantísimas veces
de maneras tan distintas.

Qué sobresalto el de descubrirte
mirándome cuando no te he mirado todavía,
cuando ya has repasado cada uno de mis pliegues,
mis pestañas, mis cicatrices, mis heridas.

Qué espectáculo es despertarte
justo cuando empieza a levantarse el día.

Qué suerte cuando veo que me buscas
aun cuando acabas de comer(me),
cuando tienes hambre de mí
y solo te sacias al tenerme.

Qué triste, sin embargo,
cuando te alejas
dejándome ese vacío en el pecho
esa inquietud palpitante del lado izquierdo
que solo tú puedes hacer que cese.

Y, ¡de qué forma tan fantástica haces que cese!


miércoles, 14 de diciembre de 2016

Sobriedad etílica.

Estar sin verte es echarse una soga al cuello,
y retener el grito en la garganta.
Es como vivir sin estar viviendo
en un estado volátil de felicidad momentánea.
Vivir en las nubes,
sin oxigenarme.
Prefiriendo ahogarme a pedirte que vuelvas,
que me destroces los brazos
al acercarme el pecho a tu alma
en un abrazo
de los que escapa el miedo.

Ojalá poder respirar al son de tu pensamiento.

No engaño a nadie diciendo
que no tenerte cerca
es el peor sueño
que merodea mi cabeza antes de soñarte.
Que huyo a la realidad onírica
de estar a milímetros de tu sonrisa
-que me llena tanto el alma que vuela-
a diez mil millas de cualquier resto humano
y fundiéndonos como el cobre y el estaño. 

Calor, locura
e instinto básico.

Nostálgico otoño
casi a las puertas del invierno.
Clásico y frenético empiece de lo poético.
Haces de tu vivencia algo necesario.
Haces de ti mismo un verbo.
Verso.
Beso.

No sé.

Me tienes loca, me has vuelto lírica.
En la etílica de tu boca
y de tus labios.
Métrica estética, milimétrica,
de tus lunares entre pecho y espalda.
Astrología carnívora.
Constelaciones de arañazos
y retazos de mis errores.

Vuelve y abrázame un rato,
o toda la vida.