martes, 29 de abril de 2014

Participo en...

¡En el concurso de relatos del blog Abracadabrantes!

SIIIIIII*-* Y tengo mogollón de ilusión...¡a ganar!

PARA PARTICIPAR... jajajaja

Preciosa la imagen....



¡Que ganitas...!

lunes, 28 de abril de 2014

She is like fire.

Ella es como fuego.
¿Y porque?
Porque es capaz de quemar corazones, hace arder mi alma. Me hace daño a la vez que derrite mis penas heladas.
Porque me hace olvidar el pasado, quemando las páginas antiguas para empezar un libro nuevo.
Porque quema mis deseos hasta que desaparezcan en el viento.
Y cualquier ápice de esperanza lo hace arder también.
Pero a la vez es tan...irresistiblemente cruel, que me hace arder a mi también.

Ella es una melodía nueva. Me pregunté mil veces si estafría muerta, porque ¿que es estar vivo? Es dar vida a los que nos rodean. Pero ella no se aplicaba el concepto. Para ella estar viva era hacer lo que le apeteciera. Dañar a los demás sin limites y a lo largo dañarse a si misma.
Juro que la quise.
Juro también que la creía perfecta. Llámame loco, porque me enamoré de ella locamente.
Júzgame, criticame, créeme un imbécil por amarla tanto.

Lo fui, demasiado. Pensaba que era...diferente.
Pensé que ella me haría feliz.
Ella...bonita palabra que no significa ya nada, tantos deseos y tantas miradas. Sonrisas lejanas en un temprano día. Tal vez demasiado ingenuo, tal vez loco, sí.
Pero deseoso de estar a su lado.
"Eso todo es la vida, tan cruel; primero te hiela y luego te quema. ¿Y la muerte?
La muerte es un adiós más de los muchos que se entonan en el camino hacia la libertad."

domingo, 27 de abril de 2014

¿Por que? Porque fui presa de una mentira.

Me preguntaste por enésima vez que era lo que me había cambiado.
No supe contestar.
Sabía la respuesta.
Pero no me atrevía a hablar.
Era difícil decir,
que aquella no existió,
que la persona a la que quisiste,
esa jamás fui yo.
¿Y porque fingía ser otra,
si yo valía demasiado?
La respuesta esta en la luna
que tanto me ha influenciado.
Ella puede mover mareas,
anunciar que entra la noche,
hace salir a las estrellas,
que lo hacen sin reproche.
Pues ella siempre me decía,
cambia tu forma de ser,
si abandonas tu cordura,
jamás podrás crecer.
Como una loca, que lo era,
me fui acercando a su piel,
amarrando mis deseos,
en su dulce amor de miel.
Y por ello hice locuras,
rompí los lazos de mi alma,
Empecé a ser alguien,
a quien ni un cielo azul le salva.

¿Como es que me di cuenta?
Acudí a tus llamadas,
cuando decías a voz de grito mi nombre,
sin resentimiento apenas.

Quisiera ser una vividora,
la bebedora compulsiva del elixir de la felicidad.

"-Debes continuar con tu vida.
-Pero es que tu eres mi vida ahora.
-No.
-Tienes razón; mi vida es demasiado imperfecta como para compararla contigo. 
No dijo nada más, simplemente sonrió tristemente y bajo la mirada. "


Y todo esto ahora ¿por que? Porque fui presa de una mentira, y obtuve la libertad de simples fantasías. 

sábado, 26 de abril de 2014

Aquella que no buscaba ser princesa


Eras la luz del extrarradio. La que a la vida llevaba demasiado deprisa. Buscabas vivir como nadie y morir como ninguna otra. Hallabas en todo la oportunidad para golpear tu pecho y gritar quién reamente eras. Y enamorarte, como nadie antes lo había hecho... querías vivir la vida de la propia existencia, una metamorfosis limpia y perfecta... en la que no te recrearas en ti, ni llegabas a destruirte. Simplemente transformarte.

Era tu éxtasis. Tu más pura adicción de su interminable lista dentro de tus venas. Aquella de las miradas a distancia que buscabas por las esquinas, aquellos días en los que buscabas la atención de las calles. Eran tu más cara obsesión, aquella que más te costó alcanzar.

Con tu apariencia elegante, tus andares que rendían sonrisas a tus pies. Aquellas miradas de amargura que distribuías en la cuidad, aquellos ojos que solo tú sabías poner. Aquellos que te hacían confesar verdades inconfesables, aquellos ojos que llegaban a enamorar. Pero solo en exceso.

Era excesivo el control que ejercías sobre aquellos que creían tener el poder. Eras la más infalibles de las justicieras. Todos, deseando llegar a conocer el secreto de tu seducción, llegaban a cometer auténticas locuras con llegar a estar en algún ángulo de tu observación. Jugabas a ser una diosa, jugabas con el control del poder que obtenías, jugabas a ser la mejor jugadora, jugabas y acabaste perdiendo.

Perdiéndote en tu propio laberinto que con tus mentiras llegaste a levantar.

Y dejaste de ser aquella chica que con canciones se inspiraba, aquella de la melena teñida de color. Aquella de la sonrisa pintada en la cara. Aquella del tatuaje de un corazón. Aquella que no buscaba ser princesa, porque había erguido su propio reino en sus sueños. Esa chica que hablaba de la música como ausencia de una misma, la que la tristeza guardaba bajo llave y enterraba en el jardín de su palacio. Esa chica que acompañaba de dulzura tus tardes, tus mañanas y tus días. La de los ojos de niña. Ese espíritu libre y cautivo, alma rebelde, corazón sumiso, ser revolucionario.

Torbellino de emociones, tu  presencia. Hacías que siguiéramos creyendo en el cambio. "Si hay un futuro lo queremos ahora. Hay un tiempo y lugar para morir", decías, buscando inspiración en una de tus melodías favoritas. Porque tú eras simplemente una canción, esa que estabas todo el día tarareando porque no había quien de tu cabeza quisiera sacarla, ni intentarlo, siquiera.

Porque tu simple recuerdo vive enterrado en lo más profundo de mi mente más privada, en el lugar más recóndito de mis pensamientos. Eras la única excepción que se salía de la regla. Vives anclada a mi existencia, como si tus suspiros todavía fueran tangibles. Porque no permitiré que tu ser sea nunca olvidado por el mundo.

Simplemente no pertenecías a este mundo, y esa fue la causa de tu huida y tu éxito. Moriste como nadie lo había hecho, decidiste tu momento y lugar. Porque rozabas los límites de la propia locura por alcanzar la perfección absoluta. Tu demencia te había robado poco a poco tus respiraciones. Necesitabas una prueba de que nada de esto era un sueño.

Y fue cuando descubrimos la razón de tu poder, esa que se definía en la sencillez con la que afirmabas dormir con unas gotas de Channel Nº5. 
 
 

viernes, 25 de abril de 2014

Vuelve a mí

Vuelve, eres la más dulce de las palabras,
una caricia al alma,
no hace falta que me des tu sonrisa,
dame esa agonía tuya,
dame tus problemas y me conformo.
Sé que me falta una persona,
por ello me sobra todo el mundo.
Te pido que vuelvas,
que no rompas nuestra cuerda,
desde que no estás...
me alimento de esperanzas,
nutriendo mi tristeza de mentiras.
Son suspiros retenidos,
los que empañaron tus ventanas,
¿y ahora ya no me ves?
¿estás por odio cegada...?
Y es que sencillamente te fuiste,
desvaneciendo tu persona con el viento,
ahora se que en común,
solo quedan los recuerdos.
Ven. Demuestra que estás viva,
porque pareces un cuerpo sin alma,
un hogar sin más que fachada,
sin  fuego ni hielo,
solamente meros versos,
pintadas descontinuas,
intentando definir el paisaje de tu alma,
la obra de arte de tu personalidad,
tapada por la rabia,
por la manta de la inseguridad,
y las miradas falsas.
Escondida bajo el telón del "que dirán...",
reteniendo lo mejor y lo peor.
Pero ¿sabes? a mí me da igual,
no temas.
Si me das tus defectos yo con ellos me conformo. 

Entonces, ¿vuelves? Recuerda; no tienes por qué, no soy ningún buen motivo, pero para mí no existen imperfecciones en tu alma. Ojalá todos estuvieran hechos con el mismo patrón que tu, no habría guerras, y apenas problemas. Pero no, pensándolo mejor; lo más bonito de ti es que eres única. No cambies.